sábado, 10 de octubre de 2015

Siempre he pensado que no pertenezco a ningún lado, que no pertenezco a nadie, que incluso ni mi familia podría sostenerme o anclarme. Siempre he pensado que en segundos repentinos, la fuerza de atracción se romperá y saldré volando a través del aire...no repudio, pero me cuesta entender y aceptar, entregarme cien por ciento a esto. Es como si, todo lo que sucede en el mundo me afectara, me hiciese daño de una forma u otra. Aunque piense o crea y trate de olvidar y alejarme de todos mis Estados depresivos, siempre regresan, como si estuvieran al acecho. La vida siempre termina acosándome. Y me siento sucia, impúdica, como si todo lo que hiciese afectase en algo. Generara inmundicia. Siento náuseas cuando vivo, cuando me siento tan viva, tan despierta, cuando aparecen mis temores , cuando logro tocar y flagelar  cada espacio de mi cerebro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario