Sentarse a escuchar música y comer mucho chocolate (gracias a mi madrina). Saborear mandarinas por montones. Un vaso de vino todos los días. Taparse hasta la cabeza. Salir a bailar los viernes. Los miércoles , caminar hasta perdernos el rastro. Recoger cajones de tomate los jueves. Limpiar los martes! Juntarse con el Edu cualquier día. Llamar a alguien(al azar), los domingos . Cerrar los ojos y dormir un rato en el trayecto casa-trabajo. Darle cabida al polar. No dejar que el estrés te quite el sueño, ni las ganas de amanecer y salir a la vida.
Mentir menos-inventar más.
Sonreír más-esconderse menos.
Que el orgullo no te deje sin palabras, que no opaque tu belleza matutina.
(Te extraño a veces). (Sobre todo cuando quiero compartir una talla muy chistosa). (Ni tanto, pero sé que te reirías, quizás por cordialidad, pero te reirías).
Sobre todo cuando llego a casa por las tardes y no tengo nada que hacer.
Nada que hacer como escribir
Nada que hacer como escribir
Sólo quiero quedarme tres minutos más con los ojos bien cerrados, envuelta en el saco de dormir, sentir que el invierno no es tan frío ... Ni tan largo, ni las mañanas tan difíciles!
Por eso como chocolate, como mandarinas, escucho música, juego cartas mitos, apuesto en el derby, salgo a caminar por avenidas desconocidas, pienso en la fuga de gas... En el agua que no deja de correr, en las cuentas, en mi cama helada por las noches... En Disfrazarme. De repente despierto con mucha energía, a veces me acongoja el frío, y no quiero levantarme. Quizás tengo mas sueño de lo normal. mi ánimo sube y baja todo el tiempo, varía con la temperatura, con mi estado famélico, con lo grisáceo del día. Así va mi invierno. Queriendo inventar una excusa pa encontrarte. Pa no sentir mas frío. Pa que las mañanas ya no sean tan difíciles... Ni las noches tan cortas, ni los días tan encerrados.
jueves, 25 de agosto de 2016
Adicciones de invierno.
En vela.
Las veces que quise estar acompañada versus las veces que quiero estar sola. Así se resumen mis momentos. Dos grandes grupos. Extraño la soledad y mis libertades. Extraño mis tiempos, estar a mi ritmo, dormir hasta tarde! Ver puestas de sol en pijama, el ruido del mar. Las visitas esporádicas. Extraño lo que no... Los días se van, más rápido de lo que quisiera. Hace frío por las mañanas, y a media noche. De tonta no pasa nada. Y lo que pasa Es lo de siempre. Esperar la van, saludar al Alvaro, cabecear por veinte minutos, marcar llegada, sentarse frente al PC, tomar café en demasía, ir mucho al baño, ocupar fórmulas en el excel, saludar al gerente, tirar la talla con Don René,ir a videoconferencias, la llegada del almuerzo, vinito, pancito , comida casera rica, no me quejo. Otro café bien cargado y a esperar las cinco, cinco y media , cinco cuarenta y cinco, marcar de nuevo, esperar la van, llegar a la ciudad; cansada, con sueño, quizás ir por un par de cervezas, pero solo un rato,nada de faltar a la pega, los días pasan rápidos.... Es lindo ver a la gente sonreír. Que te llamen que te vengan a ver! Pasar la noche en vela, saborear los minutos que se van...sin desperdiciar la vida, los momentos, menos ahora que está escaso el tiempo