Anoche tembló. Yo no me moví. Ni siquiera lo sentí.
Me dan lo mismo los movimientos telúricos.
Tengo pánicos peores.
Salí a andar en bici. Las vueltas son las que dejan.
Estoy sentada frente a la playa. Frente al Bienvenidos Curanipe.
Estoy sola. Sin embargo, hay mucho movimiento. Por eso me gusta este espacio. La playa está sola... Pero llegan ruidos de todas partes. Estoy justo al medio. Con todos los estímulos golpeando mi cara. Sin embargo, nada me estimula. El viento me abraza. Tengo frío. Me gusta el frío. Lo disfruto. Pero también me agobia. Como cuando quieres mucho a alguien pero también te da náuseas querer tanto. Eso me pasa con el frío, con los afectos, y con vivir.
Estoy en estado binario.
Ojalá cambie.
Ojalá pronto.
Mi vida es un domingo eterno.
Un domingo eterno, con lluvia y sin estufa a leña.
A veces me hecho de menos.
Siento los minutos en mis manos; en mis manos cada día mas secas.
Es raro decir "la mano" y que "la mano esté seca".
Es raro todo. Incluso ver fantasmas. Y que alguien más los vea.
lunes, 27 de marzo de 2017
Ojalá pronto.
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