domingo, 21 de junio de 2015

nauseabundo

Hoy es domingo. La luz está encendida. Mi cabeza pesa. Vengo de allá. No importa dar, importa compartir. Celebrar, agradecer. Inspirarse de vez en cuando. Sentir calor en las mejillas, en las manos, en el contacto diario; en las sonrisas ajenas. Dar lo que podemos, empatizar.


Hoy es el día del padre. Porque todo tiene un dia pa celebrar. Sólo falta el dia de la tía, qué maravilloso sería.


Pesa el vino, es cierto, te.go unas ganas de cerrar los ojos, pero no puedo. Las obligaciones me despiertan. Seguiría hasta mañana, pero es lo que es.


Me pesan los párpados y nada más. Esto me gusta. Sentir que estoy. Sentir agrado. Sentir el aire, la almohada, la luz, la casa, el mundo que gira y yo con él, sentir que mis pies, mis manos, la sangre que llega a mi cerebro, sentir todo, descubrirme, estar. Estar aquí. Presente ausente. Estar, pausada atenta, con vida sin más.


Está pasando. Está pasando. Y lo agradezco, lo siento en lo que veo, lo que percibo, lo que toco, lo que entregan... Lo siento. No está tan lejos...


Podría estar horas semanas años así en este estado... sensible, intenso, profundo, corpóreo... Nauseabundo.

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